miércoles, 9 de enero de 2013

POEMA 2

Al oído, repítemelo suave,
susurra con esa voz que me estremece.
Al oído, despacio, como sabes,
dime lo que quiero, dime que me quieres.

Y si así no fuere,
engáñame como sólo tú puedes.
Sedúceme, que mis fantasías no mueren,
y no te alejes, que tu distancia me duele.

Ya la noche serena despierta,
y su profundidad se hace nuestra.
Desnuda, dama de blanco
su faz brillante nos muestra.
Mi mente evade algo,
admitir la verdad me cuesta.

2 comentarios:

  1. No es bueno el engaño en el amor, y mas vale olvidar quien no te quiere que vivir amargada y en el engaño.

    ResponderEliminar
  2. cierto lo que dices...pero muchas veces nos engañamos a nosotros mismos. de todas maneras lo que ahí está escrito es fruto de las sensaciones que sentí en un momento de mi vida. bueno o malo es parte de la experiencia. saludos

    ResponderEliminar